Armando Guedez Rodriguez | Bobby Fischer dejó huella en el mundo del ajedrez
Chicago vio nacer en 1943 a quien fue considerado en vida un verdadero maestro. Bobby Fischer dejó huella en el mundo del ajedrez, tanto así que en su historial no se cuenta ni una sola derrota.
Bobby Fischer marcó un antes y un después en la historia del ajedrez. El experto murió en el 2008 en Islandia, dejando un legado difícil de imitar para cualquier otro experto.
Robert James Fischer, verdadero nombre de Bobby Fischer, era sin duda uno de los mejores ajedrecistas del mundo, pero muchos no le perdonan aún sus comentarios antisemitas, pues incluso llegó a negar de plano el holocausto de los nazis y demostró su admiración hacia Adolfo Hitler, el responsable de la segunda guerra mundial.
Personas que conocieron a Bobby Fischer afirman que él se destacaba por su carácter paranoico y sus excentricidades. Más de una vez llamó la atención de la prensa y fue objeto de críticas a nivel de la opinión pública, Lo que nadie dudaba a pesar de todo es que era un excelente jugador de ajedrez, el mejor quizá de sus tiempos.
Fischer llegó a decir que para él estuvieron bien los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York cuando los aviones derribaron las torres gemelas de la gran manzana. Por supuesto, esas declaraciones le costaron críticas alrededor del planeta, dentro y fuera de Estados Unidos.
Boris Spassky fue el primer retador conocido de Bobby Fischer. Una y otra vez le ganó a lo largo de su trayectoria profesional. Una de las victorias más significativas fue la del campeonato del mundo de 1972, en el que el estadounidense destacó sin lugar a dudas.
Islandia terminó acogiendo a Bobby Fischer en sus últimos días de vida, pues el gobierno de Estados Unidos lo estaba persiguiendo por una causa judicial pendiente. Fue tan querido en ese país que hasta le otorgaron la nacionalidad. Sus restos reposan en Selfoss y son visitados por los amantes del ajedrez.

Comentarios
Publicar un comentario